BIOGRAFÍA


Hola amigos, somos Pepe, Pablo y Ana, amigos desde hace más de veinte años. Experiencias, viajes, juergas, retos y demás historias nos han unido siempre, incluso cuando por motivos de trabajo y circunstancias de la vida nos han separado. Separados en distancia pero no en pensamiento y cariño, porque eso es la amistad. Después de muchos años y por razones similares nuestros caminos se han vuelto a juntar y desde ese momento ha empezado una nueva etapa en nuestras vidas, la que han hecho que lleguemos donde ahora estamos. Os presentamos la biografía conjunta con unas pinceladas personales y nuestras.
Esperemos que os guste.


Pepe


Soy José Alcalde, Pepe, para los más cercanos. Piloto comercial de transporte de líneas aéreas, con una experiencia a mis espaldas de más de 15 años operando aviones de pasajeros de medio y largo radio.

Desde que me acuerdo, tenía clarísimo lo que quería ser, y es que mi mundo profesional tiene una gran componente vocacional. Nosotros no vemos el cielo sin más, sino que observamos la tierra desde las nubes, a vista de pájaro, sentimos el medio, y cuanta más experiencia tenemos, más nos sentimos parte de este cielo que nos acoge (quizá será eso lo que me llama más la atención de las montañas, por su similitud). He estado viviendo en lugares tan extravagantes como raros: Islas Maldivas, Kazakstán, Arabia Saudí, Cuba… Y de todos ellos he procurado llevarme el mejor recuerdo, gente excepcional en mi camino, y las mayores y mejores experiencias (que en ocasiones no ha sido fácil), para terminar, viviendo en Barcelona.

Decía Leonardo da Vinci “Una vez hayas probado el vuelo siempre caminarás por la Tierra con la vista mirando al Cielo, porque ya has estado allí y allí siempre desearás volver.” Soy cautivo de mis aficiones (o pasiones). He recorrido los 5 continentes por arriba y los he visto desde el aire, por abajo, ya que los retos en tierra firme me complementan y por “más abajo”, como buceador, a veces profesional ejerciendo como instructor de buceo y en la mayoría de los casos por afición.


Pablo


Soy Pablo Tornil Blanch, aunque amigos y gente de alrededor acaban llamándome de muchas otras maneras, me he “ganado” muchos apodos… quizá por mi manera de ser y lo que hago o quizá porque soy el primero en bromear y poner motes a todo el mundo, en fin… De pequeño soñaba con diseñar y construir una torre altísima donde vivir con mi familia, amigos, etc. Por eso acabé siendo arquitecto. También creo que influyó que por casa siempre rondaban planos constructivos, proyectos, maquetas y demás temas relacionados con el sector inmobiliario, desde muy pequeño me impregné de ese mundo y es precisamente con el que me gano la vida a día de hoy. Deportista; intento practicar todos los deportes posibles y al máximo nivel, aventurero; llenar la mochila con las máximas experiencias y momentos posibles, dinámico; aprender cada día y no pararse nunca, pero sobretodo emprendedor y soñador; sin miedo a embarcarme en nuevos proyectos y capaz de adaptarme a las nuevas circunstancias, pero siempre soñando con el objetivo marcado.

Yo soy de los que piensan que ser arquitecto es mucho más que ser arquitecto, porque es la profesión de los sueños, de la esperanza y de construir y dar forma a las ilusiones de la gente. A veces no es necesario proyectar los planos de una torre altísima y construirla para sentirse un auténtico arquitecto, quizá basta con diseñar, construir y llevar a la realidad un proyecto, un reto de vida que te enriquezca y con la que puedas ayudar a mucha gente.


Ana


Ana Torrado, esa soy yo , una persona alegre, optimista, amiga de mis amigos, una mami protectora pero a la vez arriesgada. Siempre quise ser médico, creo que era una intuición de que iba a pasar parte de mi vida de hospital en hospital, pero no como profesional, sino como paciente. Mis primeros estudios universitarios fueron como profesora de infantil, porque me encantan los niños, su esencia, su ausencia de juicios, su forma de vida, me parece fascinante.

Luego la vida me llevó por el camino empresarial, trabajando en una compañía de seguros que a lo largo de 18 años, desempeñé funciones diversas. A la edad de 27 años, mientras estaba impartiendo un curso de ventas, comencé a perder la visión de un ojo, 24 horas después había perdido la visión totalmente. El primer médico que me atendió en urgencias, jamás lo olvidaré, me dijo, - Ana, tenemos dos sospechas, o tienes un tumor que está oprimiendo tu nervio óptico , o estás sufriendo una neuritis óptica, y eso nos llevaría a un diagnóstico de Esclerosis Múltiple.

Un año después , se confirmó el diagnóstico, Esclerosis Múltiple, y ahí comenzó mi escalada, mi reto en la vida, seguir siendo Ana Torrado, superando los miedos, atreviéndome a vivir, en la forma que mi cuerpo, mi mente y mi espíritu me lo permiten... y es fantástico... porque siempre se puede disfrutar, de este magnífica experiencia que es la vida.

​Actualmente tengo 44años, mi Esclerosis Múltiple, me ha permitido disfrutar de la sensación de sentir la lluvia sobre la piel, tras descubrir en un brote, lo que es que te rocen la mano, y no sentir...

Me ha permitido ver los colores y su energía, después de no ver, es increíble valorar la gran capacidad humana...

Me ha permitido sentir a las personas, tal como son, desde su esencia, sin juicios, porque nadie sabe lo que cada uno sufre desde su interior...

Con lo cual mi lucha con la enfermedad, se ha convertido, en un acompañamiento, en lugar de enfadarme, la acepto, en lugar de perderme lo que puedo vivir, lo exprimo al máximo... Actualmente, he sufrido dos lesiones a nivel medular cervical, y ello provoca que la discapacidad aumente, pero no estoy triste, soy feliz, por tener amigos como Pepe y Pablo, que con su esfuerzo, comprensión, empatía , y motivación, van a poner todo de su parte, para aportar con su reto un nuevo apoyo a la investigación, que ayude a avanzar en la sanación.

Hablando de retos… Hace prácticamente un año y medio decidimos con Pablo, por razones casi motivacionales (podríamos llamarlo así), prepararnos física y mentalmente para subir el monte más alto de África, el Kilimanjaro. Durante un par de meses estuvimos entrenado, enfocados en este reto, ya que no teníamos ninguna experiencia previa. Nunca habíamos probado a subir una montaña de similares características, en realidad, ambos, hasta donde habíamos llegado era a Montserrat; tras culminar este reto, experimentamos una serie de sensaciones nuevas: simplificación, paz, fuerza interior... Esto nos llevó a ampliar nuevos retos y decidimos lanzarnos al alpinismo, logrando algunas cumbres donde el reto era más técnico que físico hasta terminar por alcanzar el Montblanc. Ahora, nuestro nuevo proyecto está previsto para la primavera del 2018: Alcanzar la cima del Everest, para lo cual estamos preparándonos a todos los niveles; física, técnica y mentalmente.

Los tres creemos que un reto no está cumplido si no lo puedes llevar un paso más lejos, y es a la gente que puede hacerse eco de él. Queremos, necesitamos de la compañía de todas aquellas personas que su día a día es un reto, porque también queremos hacerles llegar que comprendemos cada dificultad, y por ellos, lo más importante de nuestro reto es lograr transmitir, hacerles llegar, toda la fuerza y energía que podamos, a través de la superación de cada dificultad que nos encontremos en el camino y así lograr una simbiosis en el trayecto que es la vida.

Por todo ello, a ellos y a todas las personas que hacen posible esta experiencia, gracias, GRACIAS, desde el corazón.

Juntos hacemos el equipo

ONE STEP2 EVERest.